A raiz de algunas conversaciones que he tenido con amigos, con algunos emprendedores o por lo que he podido leer en algun que otro blog, tenemos en común una peculiaridad que el resto de mortales (por suerte para ellos) no comparte.
Cuando te metes en la cama después de pasarte todo el día trabajando, te das cuenta de que no puedes dormir. Tu cabeza no para de pensar, de darle vueltas a tus proyectos, de pensar cómo lo puedes hacer para que tal cosa funcione de una vez por todas, o de cómo hacer para optimizar tal tema o en definitiva, no paras de machacarte con pensamientos aún cuando se supone que debes dormir. Cuando consigues dormir, sigues pensando de forma inconsciente en todo esto o incluso sueñas, por lo que no descansas y te levantas por la mañana con la sensación de no haber dormido. Esto se traduce en pocas horas de sueño y mal descansadas.
Es curioso saber que muchos emprendedores, incluso me atrevería a decir que nos pasa a la gran mayoría, compartimos este «problema». Lo pongo entre comillas porque muchas veces en la cama es donde acabas de ver la luz, donde disipas tus dudas o donde tienes grandes ideas.
A mí particularmente me ha pasado el estar en la cama, no poder dejar de pensar, que se me ocurra una idea y tener la necesidad de levantarme para apuntarla, mirar información en internet o incluso ponerme a trabajar.
Es curioso ver cómo el inconsciente no para de trabajar nunca. El inconsciente es un gran colega de la imaginación y cuando estos 2 se alían y deciden actuar te dan la noche bien dada.
Muchas veces pienso en lo poco sano que es esto y me encantaría tener un botón de ON/OFF para poder desconectar, pero hasta que esto no lo vendan en Leroy Merlin, no nos quedará más remedio que aguantar.




Una respuesta
Hola!! echaba de menos artículos cortos pero de valor. No hay palabra en la que no me sienta identificado, estoy empezando a gatear en el fascinante y movido mundo del emprendimiento y te doy toda la razón, las primeras semanas me preguntaba ¿Pero la gente como hace para desconectar? ¿Soy un bicho raro? hasta que encontré el punto débil de mi cabeza para atacarla y que me deje descansar bien por las noches y ponerla en modo OFF, no es ninguna fórmula mágica, es algo tan normal y corriente que parece mentira que no se me ocurriera antes ¡Ir al gimnasio! llego a casa, me ducho ceno y me quedo KO en cama jeje
Me encantó el artículo.
Un saludo,
Alex Castro