Nunca un dicho popular ha tenido tanto sentido para mí como el de “Dime con quién andas y te diré quién eres”. Es curioso que en la gran mayoría de casos (aunque no siempre) se nos pueda juzgar con sólo analizar aquellas personas con las que nos relacionamos habitualmente.
Siempre he pensado que las personas somos de 3 signos diferentes y que estamos etiquetados de una de estas tres formas: positivos (+), negativos (-) o neutros (=).












Encuéntrame en: